domingo, agosto 16, 2009

Ferragosto


Cuando despiertas, existe un pequeño instante en el que no estás en ningún lugar; no estás dormido, puesto que la peli sensorial ha terminado cuando el despertador tropieza con el cable que conectaba a tu cabeza, dejandote, en el mejor de los casos, el recuerdo abultado de algún argumento interesante; y no estás despierto, porque para estar despierto tienes que ser consciente de ti mismo, en un espacio y un tiempo que, en ese instante, aún no han sido creados.

Ultimamente tengo 2 de esos reinicios al día, o dos días cada 24 horas, porque lo que empezó como una siesta de 10 minutos ya va por la hora, y viviendo al doble, despierto tan dormido que hasta me parece normal que aquí los gatos tiendan al suicidio o vivir el verano sentado en el rincón de un bar.

¿Y esto cómo lo compenso? Pues hay malas lenguas que dirán que comiendo, que digo yo ¿que tendrá que ver mi hambre voraz con los 5 kilos extra que llevo encima?...pero al final no está siendo tan malo, quiero decir, es cómo si me hubiese convertido en una especie de oso chamuscao recordando viejos momentos, subiendo a los árboles a por alguna risa y congelandose para un invierno un poco más largo de lo normal.

Desde mi rincón, mis padres cada vez me recuerdan más al matrimonio Curie: están de limpieza profunda y mientras mi padre se sube a su archienemiga-escalera-coja, cargado de líquidos inflamables y herramientas cortantes para analizar las fuerzas de la naturaleza y la posibilidad de supervivencia de un homosapiensbarman, a mi madre le tira más la química de mezclar productos de limpieza, y entre tos y tos, ayer del suelo del cuarto de baño empezó a salir un humo blanco que aquello parecía un concierto de Madonna.

Ferragosto además me ha traido un par de ideas interesantes para el blog que intentaré llevar a cabo una vez que esté en Turín, dónde llegaré sin sitio para dormir, pero eso sí, por el módico precio de 1€; una vieja afición por la fotografía que empuja por tirar una foto en blanco y negro a una sepia, y hasta un móvil nuevo que será verdad verdadera en poco tiempo.

Rob Thomas me acompaña al bar cada mañana. Cradlesong es bastante aceptable aunque me sigue gustando más Something to be
...y un extra en la entrada de hoy robado a mi hermano:

miércoles, junio 10, 2009

Domani, oggi sarà ieri


Historia:
Estábamos intentando filtrarnos tras una banda estrecha de tiempo de estudio, cuando un enorme tssss dio entrada en la sala a una marabunta de pequeñajos en fila de a dos. Ante eso no hay filtro que valga. Nos miraban con los ojos muy abiertos alucinados de pensar en qué estarían haciendo tantos jóvenes callados en una sala tan grande, y a la hora del recreo. Se pasearon por las mesas entre risitas calladas y juegos inocentes, mientras la biblioteca entera desperezaba como un enjambre de zombis con grandes ojeras tras las que los mirábamos también a ellos. Cuando se fueron, nos dejaron a todos una sonrisa en la cara, y a mi la sensación de sentirme como una fierecilla encerrada a la que aporrean tras el cristal del zoo. Me dieron unas ganas tremendas de salir tras ellos y agarrarme a la fila, infiltrarme en su grupo a cuclillas, y poder decirles a traición que no lo hagan, que cuando crezcan no malgasten tanto tiempo en un sitio como este. Pero no lo hice, en vez de ir tras ellos, reconocí por el camino, a un friki religioso, que jamás leí la biblia y que lo único que sé de algo parecido a un evangelio es esto, y un rayo fulminante cayó del cielo y me retorció el tobillo en plena calle. Poco después comenzó a llover mientras me arrastraba a por mis cosas a saltitos, y terminé el día en el hospital sin zapatillas suplicando por un ibuprofeno. Desde ese día no he conseguido levantarme con el pié derecho.
La verdad, es que no nos damos cuenta de cuánto utilizamos cualquier parte de nuestro cuerpo hasta que te dicen que no debes hacerlo. Prueba a inutilizarte el dedo meñique del pié uniéndolo con celo a su vecino anular. Te darás cuenta en poquísimo tiempo cuanto necesitas tu pequeño dedo inútil. Después mírame a los ojos y dime que es justo que en época de exámenes me prohíban patalear.
No pretendo con esta historia hacer una entrada de vida sufrida al más puro estilo cuñadadeldifunto, no vaya a ser que termine atrayendo a alguna cara triste, es más bien una nota para el futuro: “Recuerda que un día raro comienza cuando no encuentro la suerte tirada por la calle”

Una muy buena canción, aunque las drogas no funcionen.

martes, mayo 19, 2009

Tante altre cose pur essendo io


Escuché hace poco que cuando se hace un regalo, deberíamos regalar sólo las cosas que nos gustan a nosotros, quiero decir, no volverte loco buscando algo que comprar que se adapte a los gustos de esa persona, porque, en realidad, un regalo tiene sólo sentido si al regalar algo que te gusta, cuentas un poco de ti.

Mis últimas semanas han sido un poco un caos; todo empezó cuando quisimos ir a ver unos monos, allí nos encontramos un policía en el parking que nos dijo: “¿Dónde váis?”…pregunta un tanto estúpida visto que acabamos de parar el coche a la puerta de su parque…”A ver los animales” dijimos nosotros, “Ay mi amol, si lo que tu quieres es ver son bishitos vas a tenel que ir al soo” nos respondió, así que allí fuimos. A la puerta del zoo nos encontramos a alguien más que también nos dijo: “Ay mi amol…” pero esa es otra historia.
Pasar el día con los bishitos mola, más que un regalo fue una sorpresa sensorial. Vimos animales que pensaba no existían, o al menos los había olvidado, pandas vagos, monos muy juguetones, canguros estatua y gorilas rumiando, pero lo cierto es que deberían prohibir las hamburguesas de carne de pingüino.
Mi hermano me invitó a un concierto de Laura Pausini. La verdad es que no fue el mejor de los conciertos que he visto, pero mereció mucho la pena, algo así a como cuando recibes uno de esos regalos mal empaquetados en papel de periódico que se nota que te lo han hecho con toda la ilusión del mundo.
Y el gabacho nos ha regalado una semana increible de parloteo y risas. El martes cuando se fue nos dejó además un día en Ávila, otro en la España profunda (Ruta: San Esteban-Miranda del Castañar-La Alberca) más verde que nunca, un paseo en bici, un par de tardes de terracita, un fin de semana en casa y una cena con dos wuevos huevo.

Se nos olvidó además que Patri sufre de narcolepsia, y le invitamos a ver una emocionante y trepidante final de Eurovisión.

Lo importante de los regalos es que dejen algo de ti a quien los regalas. Una huella en la memoria, una pequeña esencia de tu existencia en los demás. Los poetas, los buenos poetas, consiguen con facilidad regalar las palabras, algo que parece tan efímero, y hacer un poco tuyo sus pensamientos más compactos. El domingo, al fin y al cabo, tampoco fue tan triste cuando lo miras con perspectiva.

No se si voy a resistir una semana con este regalo en casa...

Puede que al fin y al cabo, en el reflejo de todo esto haya un poco de mi caos que esté tranquilo.

Y para que mi hermano no se me enfade, dejo un regalo de 60 de los mejores artistas italianos, que estoy seguro ayudará a levantar de nuevo el teatro de l’Aquilla.

martes, abril 14, 2009

Gran Torino


Datos: Con 910.434 habitantes (algo así como 3 veces Valladolid) y un área metropolitana de más de 2.000.000 (que supone el 3.4% de la población italiana), Torino (Turín) es la cuarta ciudad de Italia después de Roma, Milán y Nápoles. Es la capital de Piemonte, región famosa por sus vinos, sus quesos, el café, el chocolate a la taza y sus estaciones de esquí. Fue la primera capital de Italia y la primera ciudad del cine. En Turín se encuentra la sábana santa, el museo egipcio más importante después del Cairo, la Juve, y el primer monumento financiado con dinero público en el mundo dedicado al pueblo palestino. Es capital del barroco Europeo y en 2006 fue la sede de los últimos juegos olímpicos de invierno, así que bien podría ser la ciudad de Marco al pie de las montañas, si no fuese porque el puerto más cercano está en Génova (a unos 100Km). Cuenta con aeropuerto internacional, pero a través de Milán (138Km) se une a Valladolid desde 20€ vía Ryanair.

Poco más sé de Torino que lo que se ve en los videos promocionales, y lo que aprendí en la EOI, pero es la ciudad en la que viviré de Septiembre a Junio. 10 meses de Orgasmus, como dice siempre Jaime, que aprovecharé entre otras cosas para perfeccionar el Italiano, aprender y conocer gente, viajar muchísimo y, desde el Poli, terminar la carrera…y esto último no es moco de pavo.
Aguántame desde ahora porque creo que pertenezco a ese grupo de gente que cuando le conceden un Erasmus, se pasará casi un año girando la cabeza y aguzando el oído cada vez que escucha la famosa palabra. Incluso puede que, hasta por un tiempo, no tengas otro tema de conversación lo suficientemente interesante.

Gracias hermanito por el felpudo que nos has regalado, me da hasta pena pisarlo.

Y hoy llueve un poco de Ligablue:

miércoles, abril 01, 2009

Trasferito a quindici minuti di distanza


Tras casi 6 años en los apartamentos y con algo más de un mes de retraso, por fin tengo un poco de tiempo de decir: “me he mudado a quince minutos de distancia”. Mi habitación ahora es más grande y algo más fría, tengo mucho más sitio para todo y un sofá retro en el que acurrucarme justo después de comer. Mi cuarto de baño ha pasado de ser un pequeño zulo morado, a un pasillo floreado y, tras matricular mis paredes de fechas para el recuerdo, miro por la ventana para darme cuenta que el invierno todavía está en cada trozo de cielo.

Vivir en conjunto es más complicado de lo que parece, no sólo hay que renunciar a la vieja afición de cocinar desnudo y mear con la puerta abierta, también se hace más importante la comunicación, porque no basta con entenderse en cuatro idiomas, se hace necesario compartir a la vez el mismo vocabulario, de lo contrario lo primero que puedes oir al despertar es “Esternocleidomastoideo” y, tras sopesar una respuesta plausible, te sale algo así como: “Retruécano”, “imprecación”, “blenorragia”, “mucama”, “quimbundo” y “mucilaginoso” todo-asi-de-seguido que no te entenderán ni en la Real Academia. Lo que quiero decir es que para entenderse no basta con saber qué es “colecistitis” ni “ribonucleótido” o “zapoteca” sólo es necesario tener la intención y, por suerte, de eso aquí no falta.

Lo que si que faltan son algunas cosas para cumplir los planes previstos e ideas prediseñadas, y tiempo, sobre todo tiempo para los muchos proyectos en marcha, pero como buen chico TDS he de saber administrarme hasta, al menos, los nuevos acontecimientos que limitan mi permanencia en gran hermano al parón que comenzará en Septiembre del próximo año.

Tras convencer al casero que somos buenas personas, y a la zorra de la vecina que limpiaremos lo que hemos manchado de la escalera, sin chivarnos que su hijo viene a las tantas oliendo a porro, creo que puedo decir que hemos formado un espacio común, y al compartirlo me doy cuenta que es más cómodo de lo que imaginaba, por eso estoy convencido que vivir juntos, pese a todo, es infinitamente mejor que hacerlo solo o con cualquier otra persona.

Bienvenidos a la republica independiente de nuestra casa.

La nueva realidad se forma a golpe de reggae que para el tiempo:

jueves, marzo 19, 2009

I libri persi


Hay días que son una mierda y lo mejor es ignorarlos. Sólo necesitas una canción, una buena peli, un libro y al final, si es posible, un buen confidente que sufra de paralelismo crónico. Después es asunto del tiempo.
Voy adaptándome a la nueva realidad y mientras tanto, con los pies fríos y olor a gel de baño, me sobreviene un nuevo flashbak con los libros que recuerdo haber dejado atrás en periodo póstumo de exámenes:

Todo bajo el cielo [Matilde Asensi]
Un libro bastante entretenido. Se hace previsible por el hecho de que ya empiezas a leerlo con ojos de detective. Muchas veces es mejor abandonar tu instinto CSI y tan sólo disfrutar como si vieses una película, porque si de algo se le puede culpar, es de montar, con increíble facilidad y sin permiso, una película de aventuras de sobremesa en tu cabeza desde la primera página. Muy entretenido, aunque presiento que para escribir un libro sobre China sólo se ha quedado en la primera lección del curso.

La conjura de los necios [John Kennedy Toole]
Ignatius Reilly es uno de esos personajes, como el doctor House, que son capaces de enamorarte con todo aquello que cualquier otro intentaría evitar para que no le odiases. Sucio, grotesco, feo, sinvergüenza, maleducado, egoista, sobervio, prepotente, engreido, infantil… y adorablemente gracioso, son sólo algunos de los adjetivos que se me ocurren para definir el libro más divertido que he leído.
Está escrito realmente bien, tanto que mientras lo lees no puedes evitar entristecerte al pensar que no leerás nada más de un autor tan bueno. Recomendado a todo aquel que, al contrario que yo, sepa aguantarse la risa mientras lo lee en el autobús. Gracias a Rocío por recomendármelo.

El ejército perdido [Valerio Massimo Manfredi]
Manfredi escribe siempre sobre cosas históricas y Jaime, cómo no, me recomendó y dejó leer este libro. A ojos de un poco-nada entendido en Historia se convierte en una historia capaz de encuadrarse con precisión en algún hueco de tus clases del colegio.
Muy bien documentado (algo fácil si está escrito por un historiador). La Historia es buena, la historia es diferente a cómo podrías querer que terminase y a ratos repetitiva. Un buen libro en cualquier caso.

Los hombres que no amaban a las mujeres [Stieg Larsson]
Otro de esos libros que forjan su leyenda de mano en mano. Es de lo primero que leo en literatura sueca, y sólo diré que pregunto cada día cuándo llegará el pedido de la segunda parte. Comienza interesante, por el medio es interesante y el final es interesante. Te atrapa desde la primera página y es capaz de conseguir que imagines a una persona para cada uno de los personajes mientras terminas acostándote a las 2 de la madrugada por no dejar de leer. De lo mejor que ha pasado por mis manos.

Los asesinatos de Manhatan [Douglas Preston y Lincoln Child]
Preston y Child a estas alturas no necesitan presentación. Creo que son los autores de los que más libros buenos he leído. Al principio pensarás que estás, por fin, ante algo que han escrito que no sea tan bueno. No es así, poco a poco la historia te rapta, y no sabes si prefieres pertenecer al pasado o al presente…o si, tal vez, será todo lo mismo. Me ha defraudado un poco el final, pero si lo piensas bien, sería tan aburrido que todo terminase cómo quieres…

Esta es la canción que le gustó a Mary:



domingo, marzo 15, 2009

Ruota della fortuna


Definitivamente no se hacer diarios. Es un trabajo que requiere orden, y cuando no sabes o no eres capaz de ordenar tu vida, es estúpido intentar archivarla de forma escalonada.
Lo que escribo normalmente tiene, o suele tener, más de dos lecturas diferentes; una superficial sobre cosas que me pasan, otra un poco más profunda que deja entrever alguna de mis ideas y sentimientos, y luego hay pinceladas de mi, ocultas y repartidas por doquier, en un intento de bitácora, un libro de anotaciones desastroso para saber quien soy si algún día me pierdo, pero ante la incapacidad de de ir haciendo entradas manteniendo un ritmo constante, escribir aquí de vez en cuando se convierte en un ejercicio de paisajismo pixelado, que en algunos casos puede resultar brillante, y en otros, un vacío interrogante.

En las próximas entradas, intentaré, con perspectiva de flash-back, recuperar algún pedazo perdido de estos meses.

“…El, como medievalista, creía en la rota Fortunae, o rueda de la Fortuna, un concepto básico de De Consolatione Pbilosophiae, la obra filosófica que había sentado las bases del pensamiento medieval. Boecio, el último romano, que había escrito la Consolatione mientras padecía una prisión injusta por orden del emperador, había dicho que una diosa ciega nos hace girar en una rueda, que nuestra suerte se presenta en ciclos…”

¿Sucede acaso que mi rueda ha tocado fondo, y ahora comienza a girar vertiginosamente hacia arriba?...no lo se, la verdad es que nunca he terminado de creer en la suerte tanto como Ignatius Reilly, pero últimamente lo que escribo en mi pizarra mágica se hace realidad tan rápido, que comienzo a no querer borrar ningún deseo futuro y anhelar que caigan todos dentro del plazo de la buena racha.

La suerte, si es, es efímera, aparece con creer que está y desaparece sin saber si alguna vez estuvo. Se muestra casi siempre incompresible y sólo la descripción de la rueda con pequeñas ruedas independientes interiores, aunque vana y casual, se acerca lo suficiente a la realidad.
Sólo el tiempo dirá si podré considerar que estoy en pleno ascenso, o tan sólo es una pequeña subida en el descenso, pero una cosa es segura: esté dónde crea estar, las cosas siempre cambian.

“I feel it all” y la alegría de lo más parecido que he encontrado, entre mis videos musicales, al famoso baile de la gallina por parte de Leslie Feist, es la representación más cercana a la celebración de mis 6 y ½.